Si estás seguro de que no puedes, no puedes, seguro…

16 enero 2012 at 22:39 (General) (, , , , , )

ImagenEn este sueño yo intentaba demostrarle a otra persona que estaba soñando. Intenté atravesar una pared, pero no pude. La persona me miraba incrédula y yo no podía demostrárselo, pero sí estaba soñando y lo sabía. Intenté levitar y nada… Finalmente corrí y salté como lo había hecho en innumerables sueños. Pero caí en medio de la calle quedando en ridículo.

Pero tenía razón en que estaba soñando. Entonces ¿Por qué no pude volar o traspasar objetos sólidos? No eran sólidos realmente… Si no pude, no es que no se podía. Es que no pude hacerlo en mi mente.

Me pregunto cuanto hay en la realidad física que creo que no puede hacerse porque lo intenté y no pude o porque otros me dijeron que no se puede y yo lo acepté o les creí. Y cuánto de eso podré cambiar cambiando mi creencia.

“No intentes doblarla cuchara, eso es imposible. Debes darte cuenta de la realidad… que la cuchara no existe…”

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¿Guías espirituales?

16 julio 2011 at 15:42 (General) (, , , , , )


Me desperté de madrugada como a las cuatro y le pregunté a uno de ellos, con el que solíamos a hablar este tipo de experiencias, si alguna vez había soñado con ciertos seres. No estoy seguro que eran.
Sus rasgos no eran asiáticos pero sus ojos eran tan rasgados que no podía ver sus pupilas. Sus tez eran muy blanca y sus caras un poco alargadas pero con rasgos europeos. No recuerdo el color de sus cabellos. Ni su estatura pero no era algo que me sorprendiera.
Yo buscaba un papel para dibujar un rostro y mostrárselo a mi amigo. Tenía pensado dibujar dos letras ele mayúscula al revés, patas arriba una hacia cada lado representando sus ojos y nariz. Algo así: ┐┌ un poco más juntos.
Cuando desperté y me puse a dibujarlos recordé las estatuas de la Isla de Pascuas. Los rasgos eran parecidos, aunque no eran gigantes y por lo que acabo de ver en internet, los ojos de las estatuas estaban bastante abiertos. Tampoco recuerdo las orejas, no creo que sean tan grandes como los representados en las estatuas.
He intentado dibujarlos, pero recuerdo muy poco. Si pienso en ellos los imagino como alguien a quien recurrir en busca de respuestas. Alguien agradable de visitar y escuchar. Pero no recuerdo qué hablaba con ellos. La sensación en parte es como de estar reprimiendo un recuerdo. Cuando desperté creo que recordaba bien sus rostros hasta que me puse a escribir, hasta que intenté dibujarlos.
Fue un sueño dentro de otro sueño, un recuerdo dentro de otro recuerdo tal vez. Recordé que recordaba, soñé que soñaba. Pero si realmente he soñado con ellos en el pasado, realmente no lo sé.

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¿Qué es un déjà vu?

27 junio 2011 at 15:37 (General)

(/deʒa vy/, en francés ‘ya visto’) o paramnesia es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación. (Wikipedia)
Esta mañana tuve un sueño que me dejó pensando al respecto. En él me encontraba con dos amigos y les decía “soñé con ustedes” y les comentaba lo que iban a decir justo cuando los interrumpí. Ellos se rieron como expresando que lo que iban a decir era algo obvio.
Pero hace años que aprendí a recordar mis sueños y según lo que recuerdo, lo que pasó no fue que tuve un sueño dentro de otro sueño, como a veces sucede. Simplemente pensé en ellos antes de dormirme. En uno de ellos y en su comportamiento, el otro personaje simplemente es parecido a él y de hecho es su primo.
O sea que pensé en una escena y esa escena la soñé. Pasa que en el sueño, lo que pensamos lo manifestamos casi inmediatamente. En este caso pasó que pensé en esto antes de dormir y en el sueño recordé eso mientras caminaba hacia una especie de fiesta donde estaban otros amigos. En cuanto llegué, ellos aparecieron y yo “ya sabía” que iban a hacer.
Ahora ¿Cuánta diferencia hay entre el sueño de la noche y la ilusión de estar despierto?

Cuando desperté me di cuenta ya que estaba conciente de lo que pasó en mi sueño, porque aquí veo todo desde afuera y puedo ver cosas que metido en esa realidad no me daba cuenta, tan seguro que estaba de estarlo viviendo realmente. ¿Qué pasará cuando despierte de ESTE sueño?

Tal vez un Déjà vu, sólo es un toque de percepción de lo que hemos creado. Es lo que le pasa a un guionista al asistir a ver su película al cine. Todo el tiempo estamos creando nuestra película, nuestro sueño y luego soñándolo o viviéndolo ¿Quién más puede crear nuestro sueño?
Pensándolo bien, no es tan extraño que “ya sepamos” lo que va a suceder.
“La imaginación lo es todo, es una visión preliminar de lo que sucederá en tu vida” Albert Einstein.
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El mismo día que publiqué este sueño me llamó la atención cruzarme con un muchacho muy parecido al de mi sueño. Podría haberme cruzado con el mismo protagonista pero sólo fue con alguien parecido. Más allá de que uno queda más atento cuando está interesado en algo y de todo lo que ve, selecciona lo que le interesa. Más allá que sé que me crucé con cientos de personas ese día en la calle y seleccioné justo al que se parece al del sueño, me pareció interesante. No es prueba de nada, pero, tal vez sí creamos nuestro libreto para luego vivirlo.

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ESPEJILLOS DE COLORES

19 mayo 2011 at 23:01 (esoterismo, General, nueva era, sueños) (, , , , )

espejitos engañosos
No recuerdo el sueño por completo. Pero recuerdo lo más importante.
Yo sé que estaba buscando algo y una chica me acompañaba. Estaba yo en un lugar lejano en al cual había llegado en bicicleta. No había nadie allí excepto la chica que iba conmigo que de hecho no sé como llegó hasta allí.

Me vi frente a una pequeña montaña de arena y subí con cuidado a ver qué había en ella. Cuando estuve arriba mirando curioso, la chica tomó la bici y huyó. Yo me enojé bastante y le grité que hiciera lo que quisiera pero la conocía muy bien. Me olvidé completamente de la montaña y mi mente se concentró por completo en la ira que sentía.

Luego caminé por largo tiempo creo que hacia un hospital. No recuerdo bien qué fui a hacer, pero estaba conversando con un anciano y olvidé que dejé la mochila a un costado de la puerta. En ese descuido la chica volvió a aparecer y se la llevó corriendo. Yo corrí y llegué a quitársela, pero ahora pesaba la mitad que antes. Se había llevado todo lo que me resultaba importante de adentro de ella.

Eso me hizo reaccionar. Solté la mochila y miré por la ventana. Vi un enorme río cuya orilla estaba debajo de mí. Me relajé y pasé a través de la pared rompiéndola y cayendo al agua de frente. Me detuve a un centímetro del piso luego de zambullirme en el agua en mi caída.

Entonces el agua se apartó. Se alejó de mí, justo cuando pensé q no respirar no me estaba afectando. Me di cuenta de que estaba confundido, lleno de ruido en mi cabeza, lleno de mentiras de la mente que me impedían estar en paz. Así que me senté derecho y comencé a meditar.

Simplemente dejé mi mente en paz, sin pensar en algo específico, o más bien dejándome llevar por todo lo bueno que apareciera en ella como si entre varias corrientes eligiera una y me dejara arrastrar.
Comencé a sentirme mejor, lleno de luz. A mi alrededor comenzaron a aparecer flores de loto como en los dibujos de los budas. Y varios pensamientos llegaron a mi mente: ¿Qué me pueden quitar si lo doy todo? ¿Qué pueden quitarme que no pueda volver a crear? Después de todo, todo esto lo ha creado mi mente (eso que no sabía que estaba soñando ^.^).

Cuando desperté me di cuenta de que también en este momento me he dejado distraer mirando espejitos de colores muy llamativos, desconcentrándome de lo que quiero y de lo que puedo hacer si quiero. De lo que he hecho, de lo que estoy haciendo. De quién soy. Me ayudó conversar con un amigo que a veces me ayuda a ver mi nariz, ya que yo mismo no alcanzo a verla sólo.

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El que controla a las niñas

26 noviembre 2010 at 15:26 (esoterismo, General, nueva era, paranormal, sueños)

20/11/2010

Estábamos en un grupo de niños, no sé qué edad tenía, pero supongo que alrededor de 10 años y  era el más grande de todos ellos. Veníamos a mi casa (no era esta) y subíamos una escalera hasta mi habitación. Se ve que hacíamos alguna clase de magia porque podíamos ver seres de otros planos disfrazados de personas. Los veíamos como demonios, les veíamos una piel roja y a veces cuernos.

Ese día cuando entramos, la niña más pequeña del grupo (hermana de uno de los niños), de unos 4 años aproximadamente, se detuvo en la puerta, como dudando sin entrar.  El pestillo brillaba muy fuerte, como activado por algo. Hacía tiempo que le habíamos aplicado una magia antidiabólica o algo así, para protegernos de extrañas incidencias.

Me pareció que algo andaba mal y luego de dudar un poco cerré la puerta dejando a la niña afuera. Ella desde afuera decía cosas que hacían parecer que estaba muy desorientada y pensaba que no había nadie dentro de casa. Como si estuviera viviendo otra realidad.

Mi madre y mi hermana, estaban muy cerca, en el comedor, a mi izquierda y mientras miraba la puerta pensando que hacer para no dejar a la niña sola en esa situación ni exponernos a algo peligroso, ellas empezaron a gritarme que dejara de hacer bromas pesadas y la hiciera entrar de inmediato. -¿Cómo vas a dejar a la niña afuera? Mirá si le pasa algo…

La niña empezó a golpear la puerta y decidí abrir. En cuanto abrí pasó volando a mi lado sin siquiera mirarme y fue directo hacia mi habitación. Me quedé mirando la puerta y vi el pestillo cortado como por un lazer por la mitad del mango. Ya no había ningún resplandor. Pensé que algo seguramente estaba detrás pero no sentía su presencia cerca.

Cerré de inmediato y traté de calmar a mi familia. Por un momento quise explicarles, pero ellas no creían nada de lo que yo hacía, pensaban que eran locuras de niños.

Pensé que seguramente la niña estaba siendo controlada por algo y ese algo quería  espiarnos o de alguna forma infiltrarse no sé para qué, así que mi plan era subir y comentarle a todos lo que ocurría sin alarmarlos y sin que la niña se diera cuenta antes de que hiciéramos algo al respecto.

En cuanto abrí la puerta de mi habitación, vi todas mis sillas en círculo alrededor de la pequeña que estaba parada en silencio muy quieta mientras todos estaban como muertos. Fue un segundo eterno, no sabía que pasaba ni qué hacer y cuando vi en ellos perforaciones sangrantes como si les hubieran disparado grité “¡Los mató a todos!” y nadie, ni mi familia respondió una sola palabra.

Mi reacción fue tirarme sobre ella e intentar atraparla, tocar su frente con mi anillo y pronunciar un hechizo. Pero caí frente a ella que saltó demasiado rápido y demasiado alto como para alcanzarla. Empezó a levitar sobre mí y salió volando por la puerta de abajo riéndose como bruja.

En cuanto bajé a ver la vi volando sobre las casas de enfrente a la mía y antes de que desapareciera, un policía viendo lo sucedido se acercó a mí para preguntarme qué estaba pasando. Yo lo miré a los ojos como un Jedi de la guerra de las galaxias y sonriendo, le dije que estábamos filmando una película de terror para un festival de la escuela. El me miró serio y a los pocos segundos sonrió también y rápidamente se fue, olvidando lo que había visto.

En la calle antes vacía, de pronto comenzó a pasar mucha gente y entre ellos pude ver varios seres disfrazados rondando mi casa, como para que no saliera afuera, pero sin acercarse. En ese momento mi mejor amigo llegó sin mostrar una pizca de temor, como si nada pasase y me preguntó qué sucedía. Sentía que algo estaba pasando y vino corriendo.

Él era muy parecido a mí en estas cosas, pero casi nunca se integraba a los grupos.  Le conté todo lo sucedido mientras mi familia miraba la televisión como si nada hubiera pasado. Le mostré mi habitación pero en ella ya no había nada. Y al regresar a la puerta, la calle era un desierto.

Esa noche fuimos a visitar a su tío. Este formaba parte de un grupo que se reunía en secreto del cual uno de mis tíos también formaba parte. Entre ellos no había mujeres, pero tampoco niños. Cuando nosotros íbamos sólo los veíamos conversar, comer algo, tomar algo, como si fuera una fiesta de cumpleaños de alguno de ellos.

Estábamos sentados en una enorme mesa rectangular con puntas redondeadas y como si se tratase de una anécdota curiosa, les contábamos lo que había pasado. Ellos no se inmutaron con la historia, simplemente opinaban y filosofaban al respecto. Planteaban posibles causas y posibles soluciones pero no se lo tomaban realmente en serio.

Miré a mi amigo y le dije: “parece que hablaran de una película que vieron en el cine” entonces se quedó pensando y me respondió: “Esto es una trilogía de películas y esta es la última. En la pasada murió tu novia y en la anterior tu maestro. En esta morís vos. Ya sé lo que tenemos que hacer.”

De alguna forma estábamos tan integrados el uno al otro que no solo entendíamos todo lo que el otro decía de inmediato, si no que luego actuábamos y pensábamos como uno. Podíamos coordinar nuestras mentes y sintonizarlas de tal manera, que nos volvíamos una conciencia con dos cuerpos.

Entendí por eso, todo como si se me hubiera ocurrido a mí mismo y salimos de aquel lugar sin despedirnos, mientras el resto seguía en lo suyo sin prestarnos atención. En la misma puerta de aquel lugar, nos esperaba una niña como de 3 años que gracias a lo previo pudimos reconocer como controlada por un mismo algo. Aunque se veía normal y no se percibía nada extraño en su presencia, actuaban muy serias y miraban muy fijo.

La tomamos uno de cada brazo y mirándola a los ojos dijimos al unísono: “llévanos con tu líder”. A lo que ella respondió “tú primero”. Mi amigo dijo: “él es el líder” a lo que respondí “él y yo”. Ella me miró, lo miró y finalmente se confundió. Dejó de interesarse en nosotros y regresó al lugar de donde venía. Habíamos logrado dominarla lo suficiente como para que nos llevara sin notarnos.

Era de noche, y nos acercamos a un parque muy oscuro en las cercanías de un cementerio. Comencé a sentir presencias y las imaginé como demonios sin cuerpo físico. Esa imagen me llenó de miedo, pero mi amigo me tranquilizó pensando en sus debilidades justo mientras escuchaba en mi mente una voz que venía de un enorme garaje, que podría albergar incluso a un par de aviones pequeños. La voz decía: “me encanta es el sabor del miedo” y se reía intentando intimidarnos.

Los pensamientos de mi amigo se confundían con los míos pensando en el miedo como un arma de punta filosa que debíamos evitar. Intentaba no pensar en nada, ya teníamos todo pensado, pero debíamos reprimirlo para que el poderoso espíritu al que nos enfrentábamos no lo supiera.

Yo lo veía como un demonio de unos 3 metros de alto que podía tomar una forma convincente en apariencia sólida e interactuar con la realidad sin necesidad de tomar un cuerpo físico como huésped. Enseguida empezó con sus trucos. Entró todo lo que pudo en nuestras mentes que parecían silentes y dijo sonriendo ¿A quién vienen a buscar?

No paraba de reírse y de distraernos con banalidades y supercherías para que entráramos en su juego. Era cuestión de tiempo, aunque intentáramos huir.  Aun consiguiéndolo. Este demonio ya estaba metido en nuestra vida hacía mucho tiempo.

Vio algo en mi amigo y empezó a jugar al básquetbol. Apareció un aro frente a él y lo vi vestido de los Bulls –“vamos, puedes vencerme ¿Verdad?, te encanta jugar ¿Por qué no te unes? ¿Por qué no jugamos para siempre? Te encantaría, lo sabes” comenzó a decirle sin parar de reírse en todo momento.

Yo comencé a caminar hacia él, pero me vi desde la perspectiva de mi amigo. Era como un yo pre-programado que caminaba en silencio. Entré a buscar a alguien, lo supe de a flashes mientras el gigante me dejaba entrar a su garaje sin siquiera mirarme. Entonces mirándolo pensé un instante en la bebida que más me gusta y él ya a mi lado la hizo aparecer frente a mí diciendo: “bien, toma, toma un poco de ella, te encanta ¿Verdad?”

La tomé entre mis manos y desde el cuerpo de mi amigo vi que él también tenía en sus manos una botella con una bebida que hizo aparecer de igual manera. Ambos conjuramos algo repitiendo unas palabras a gran velocidad pero sin emocionarnos, como si pensáramos en una melodía antigua. Ambos entonces tiramos las bebidas.

Yo se la tiré al gigante y entré en algo que se abrió detrás de él mientras este se cubría aturdido. Mi amigo tiró la botella haciéndola pegar en la pared del garaje, detrás de su diabólico dueño, abriendo una puerta para mí y comenzó a correr hacia casa. Yo veía todo desde su perspectiva pero ya no me sentía parte de él. Sentía como que fuera parte de un sueño.

Cuando logró salir del parque vio que las calles estaban desiertas. No era tan tarde. Sintió que algo estaba mal, pero siguió corriendo sin parar. Y empezó a ver unas máquinas que expedían caramelos rellenos de chocolate. Sus preferidos. Sin parar de correr se dirigió hacia ellos porque vio que estaban rotas y todo el piso estaba lleno de ellos.

Tomó unos cuantos y los guardó en su bolsillo sin pensarlo y siguió corriendo, desenvolviendo uno y llevándoselo a la boca. De inmediato se sintió más pesado. Todo se volvió pesado. Vio entonces delante varios autos abiertos, muy lujosos y pensó en conducirlos. Notó que ya no controlaba bien sus pensamientos. No sabía cómo había comido un caramelo sin pensar en una trampa. Finalmente se detuvo y regresó caminando lentamente, camino al garaje.

Todo estaba negro, como si hubiera cerrado los ojos un momento, no sé cuánto tiempo…

Mi amigo quedó atrapado en una especie de limbo. No estaba en ninguna parte. Pero recordaba todo y se comunicaba todo el tiempo conmigo ya que parte de mí estaba con él y el gigante se comunicaba con él también todo el tiempo, pues él estaba en su territorio, dentro de él. Para verme se ponía una especie de lentes blancos que desarrolló su mente allí adentro.

De alguna forma, aunque atrapado, podía defenderse lo suficiente como para pensar sin ser interceptado, creaba un vacío propio dentro de un vacío ajeno. Y a su vez podía saber lo que el gigante sabía, como lo hacíamos entre nosotros. Pero no podía salir.

Yo regresé en el tiempo a un tiempo antes de todo. Antes de la primera película. Estaba conversando con la niña que tanto quería y sentía bajito y de a ratos, las ideas de mi amigo: “si alguien desaparece, todos lo olvidan, nadie sabe que algo pasó, nunca existió”…

Pero yo no recordaba nada y al parecer, todo iba a volver a suceder. No lo sabía, pero me incomodaba. Sentía que me había olvidado de algo, sentía que algo raro había en todo, pero no hacía caso, no lo creía. Volvía en mí rápidamente pensando “otro de mis sueños raros”…

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Ancestros lejanos

26 noviembre 2010 at 15:18 (General)

Hace unos días soñé que un nativo de américa del norte, un indígena de las tierras secas de Estados Unidos, me enseñaba un ritual para “alimentar a la madre tierra”. Decía que en tiempos de sequía, sentía compasión por la madre tierra y realizaba el ritual que le habían heredado sus más lejanos ancestros que él llamaba “los orientales”. Se refería a los primeros pobladores que llegaron a esas tierras. El ritual era más o menos así: tomaba unas ramitas o semillas secas (cualquier cosa similar servía) con sus manos extendidas juntas hacia arriba. Entonces invocaba a “los orientales”. Un espectro, un antecesor muy similar en aspecto pero distinto en su vestimenta, aparecía y ponía sus manos sobre las suyas quedando la semilla en el centro. Rápidamente esta se convertía en un fruto similar a una frutilla pero del tamaño de una manzana. Era un fruto muy jugoso. Él hacía un pequeño pozo con sus manos en la tierra, mordía la punta de la (especie de) frutilla dejándola abierta para que su jugo salga y la enterraba. Luego el pozo se llenaba del jugo de la fruta y era absorbido por la tierra. El ritual se repetía varias veces. Luego me guió para que hiciera lo mismo. Me pareció interesante que en tiempos de sequía piense en la tierra como una madre que necesita comida en lugar de en él y sus molestias. Hacía mucho calor y el clima era muy seco. Esa noche llegó la lluvia. Al despertar me quedé pensando ¿Cuál sería el ritual que debería usar para la sequía de dinero? ¿Cuál para la sequía amorosa? y me causó un poco de gracia cuando imaginé qué se podría hacer para tener sexo en abundancia :D . Me gustaría tener vuestra opinión sobre el sueño.

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Extraterrestes…

26 noviembre 2010 at 14:57 (General)

Hace un par de días soñé que en todo el mundo descendían cientos de miles de naves extraterrestes frente a los asombrados ojos de la gente. Aunque nadie sabía dónde estaban, sí sabían que estaban aquí. Inmediatamente el mundo presentaba varias anomalías y nos íbamos dando cuenta con el pasar de los días. Debido al miedo y la desorientación, la gente dejaba de trabajar, no había ningún supermercado abierto. Al principio tenía miedo de no tener qué comer, pero luego me daba cuenta que no sentía hambre nunca y no perdía energía. A todos les pasaba igual. Algunos seres mitológicos comenzaron a deambular a la vista de todos. Recuerdo haber visto un fauno como de un metro de altura con facciones de niño irse saltando alegremente de una plaza, de la cual salió, ya que en principio era una estatua blanca. A pesar de que nadie trabajaba, la electricidad y la internet seguían funcionando. Allí se hablaba de estos extraños ovnis y se transmitían mensajes supuestamente enviados por ellos. No presté mucha atención a los mensajes, solamente quería saber qué iba a pasar ahora. Al parecer ellos estaban debajo de la tierra y salían por la noche. Cuando ellos salían, todos nos íbamos a dormir y al amanecer, cuando despertábamos en la cama, no recorábamos (al menos sé que yo no recordaba) cómo fui a terminar en mi cama ni cuando.

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Muerto para las 9 am

13 diciembre 2009 at 12:39 (sueños) (, , , , , , , , , , , , , , , , , , )

la casa

La casa era de este estilo pero el segundo piso era bastante más grande.

En medio de un sueño como cualquier otro, me vi conversando con un desconocido. Un moreno bastante alto como de unos 45 años. Estábamos en una casa muy grande y muy antigua con pisos de madera y varias escaleras por todos lados.

En determinado momento le comenté de mi abuela por parte de madre. Ella era bastante morena y su abuela fue una esclava traída de África. Quise mostrarle fotos de mi abuela, y nos dirigimos a una habitación hacia el fondo de la casa, llena de cuadros y recuerdos.

No encontré ahí ni un recuerdo de mi abuela.Los cuadros tenían fotos antiguas de personas que nunca conocí en esta vida. De a poco me di cuenta que ese lugar, nada tenía que ver conmigo. En ese momento, el señor echó a andar un viejo tocadiscos y puso un disco de pasta.

Conversando volvimos hacia el centro de la casa, no se como llamar al lugar, y me recosté en un sillón. La música era verdaderamente espeluznante. Era un coro de niñas y una música de piano que rápidamente me hizo acordar a las películas de terror.

Moreno

Era parecido a él pero el de mi sueño era como 15 años más viejo

Le pedí por favor que detuviera esa música y comencé a asustarme. Empezaba a darme cuenta que no sabía donde demonios estaba ni conocía a la persona con la que estaba hablando. En ese momento un escrito apareció sobre la mesa. Decía semms o seems.

Estaba todo oscuro y solo veía un papel blanco sobre la mesa pero no lo distinguía bien. Se leía algo como seems 4 by 9pm. Pensé en que podría significar e imaginé que la casa intentaba comunicarse conmigo o algo así. En vos alta dije “i’ don`t understand y can`t speak english” (en realidad lo dije para ver que pasaba, realmente no entendía nada de lo que sucedía).

Entonces ya saliéndose de toda casualidad sobre la mesa leo “estarás muerto en 4 horas, para las 9 am”. Definitivamente estoy en una peli de terror -pensé- y salí rápido de esa casa. En la calle no había nadie pero me encontré con mi amigo más cercano Gabriel (justo hoy se quedó a dormir en casa).

Le comenté lo que había sucedido pero no supo que responderme. Lo dejé donde estaba y seguí caminando, ya estaba amaneciendo y pensé q serían como las 6 o 7 am, realmente no sabía que estación del año era. Le pregunté la hora pero no me respondió, solo me miraba alejarme.

Caminé por varias calles pensando en cómo sería mi muerte, intenté preguntar la hora a varias personas. Finalmente vi muchas ventanas abiertas y gente riéndose o conversando, en distintas casas contiguas. Golpeé en algunas y me dijeron la hora. “las 9 menos 5″, “falta 1 para las 9″.

Entonces me detuve y me senté en la calle contra la pared. Me importó poco morir. Pensé en las cosas que me importan verdaderamente de aquí y que tal vez la próxima tendré que intentarlo mejor. Realmente en lo que más pensé fue en un aspecto que me reservaré, algo que sin duda me gustaría, hubiera sido distinto.

El sol empezó a molestarme y decidí volver. Parece que morir era demasiado sencillo y lo que quieren es moverme no ayudarme a descansar -pensé- y volví hacia donde había visto a Gabriel.

Resultó que en lugar de Gabriel estaba alguien muy conocido para mí pero muy distinto de él. No lo conozco en realidad pero siempre está en los sueños.

el conocido de los sueños

Es más o menos parecido de cara a este señor.

Me hizo notar que en la pared dentro de una casa, desde fuera podíamos ver por la ventana algo escrito en inglés. No recuerdo como lo decía pero eran pocas palabras y aprovechaba líneas de la propia pared y las usaba como números uno romanos.

El mensaje significaba, reunión en 3 años. “Dice que tenés tres años más a prueba” dijo él. Le pregunté si sabía todo de esto que había pasado y que me podía decir de ello. Se hizo el enigmático y sonrió diciendo: te puedo decir que las cosas son verdaderamente como son.

Entonces desperté y vi a Gabriel mirando el reloj y volviendo a cerrar los ojos. Le pregunté la hora, pero no me respondió. Eran las diez y veinte creo, algo así. Inmediatamente se me ocurrió comenzar este blog. Comprobarán que los sueños raros, en mí, son cosa de todos los días.

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